Tipo de alumnado al que va dirigido
Este proyecto está dirigido a un pequeño grupo de alumnos y alumnas de 6 años que asisten, en modalidad combinada, a un centro de esolarización preferente.
Estos niños/as tienen baja visión, pero se estima que podrán realizar la actividad con resultados satisfactorios.
Objetivos
Desarrollar el tacto
Desarrollar la coordinación ólculo maual
Discriminar colores primarios y secundarios
Mejorar los movimientos rítmicos
Mejorar la autoestima
Materiales y recursos
Soporte: mesas escolares o mesa grande de dibujo (a la altura de los niños/as)
Cartulinas negras grandes
Pinturas acrílicas (tipo La Pajarita) de clores vivos (primarios y secundarios)
Esponja
Vasos de plástico
Espumadera y/o cuchara de palo
Mandilones o ponchos de plástico
Plásticos para cubrir el espacio de trabajo
Música
Reproductor de música
El espacio debe ser amplio y bien ventilado.
Lo cubriremos con plásticos o periódicos para protejer el suelo.
Se juntan varias mesas o se busca una mesa grande. En caso de no tener, pondremos las carttulinas directamente sobre el suelo.
La música debe tener un ritmo marcado; para esta ocasión hemos seleccionado “El muciélago (Die Fledermaus)” de Strauss.
Desarrollo de la actividad
En primer lugar se presenta el material.
Cortamos las esponjas en cuadraditos pequeños, más o menos de 6x6 cm. Manejamos un rato las esponjas, percibimos su textura, dureza y absorción.
A continuación ponemos en vasos de plástico pintura y agua a partes iguales y mezclamos con el dedo o un palito (podemos retocar la mezcla hasta que quede con una textura lechosa).
Metemos una esponjita en cada vaso y la sumergimos completamente sin apretar.
Situamos las cartulinas en las mesas o en el suelo, previamente protegido, y nos cubrimos con mandilones o ponchos.
Ponemos la música y comenzamos con el “plaf”: ponemos las esponjas en la cartulina (podemos poner una o varias por color, pero para comenzar, mejor una por color) bien separadas y no muy cerca de los bordes, cogemos las espumaderas y cucharas y... al ritmo de la música espachurramos las esponjas!!!
Una vez terminada nuestra obra, quedará llena de manchones de colores, algunos seguramente se hayan montado o mexclado, y algunos se habrán salido de la cartulina.
Lo dejamos secar en horizontal y luego utilizamos el resultado apra hacer ejercicios de discriminación de colores y tamaños.
Variantes:
Uso de colores fríos, cálidos, gamas cromáticas... en función de la capacidad de discriminación visual del alumnado.
Buscar, una vez terminado, posibles formas que hayan surgido en las manchas.
Si hay aparece dificultad a la hora de comprimir las esponjas con un instrumento, se puede hacer directamente con las manos.
Conclusiones y reflexiones
Para conseguir el efecto más parecido posible a la visión reducida, utilicé las gafas de sol de una persona con alrededor de 4 dioptrías de miopía y astigmatismo en cada ojo. Está claro que la visión con las gafas de otra persona no es lo que esa persona en realidad ve, pero era la mejor forma de aproximarme a una visión distorsionada.
Comienzo protegiendo el espacio en lo que calculo puede ser la “zona de influencia”. Corto la esponja (la sensación no es muy agradable) y preparo las mezclas en los vasos. No tengo claro si me queda demasiado líquido o demasiado espeso, así que hago varias pruebas.
Una vez preparado todo (con las gafas ya puestas) busco el “play” del reproductor de música, consigo poner la pista que necesito y, después de marearme un poco forzando la vista, comienzo con la actividad.
Comienzo a situar las esponjas en la cartulina, me cuesta calcular las distancias y apoyo la primera antes de tiempo. Cuando esán todas en su sitio cojo una espumadera y, al ritmo de la música, comienzo a apretarlas golpeando. Finalmente usé “El murciélago” cuando la priemra propuesta era la “Marcha Radetzky” pero el rimo era demasiado rápido para apuntar y golpear las esponjas. Con esta música todo va bien, pero las esponjas salpican más de lo esperado.
El resultado es un hermoso y colorido cuadro. Discriminar los colores a cierta distancia: sencillo; buscar formas concretas en las manchas con las gafas puestas: imposible.
Realizando esta actividad me doy cuenta de que hay sensaciones y percepciones que obviamos al usar la visión. La actividad en un primer momento parecía sencilla, pero el desarrollo de la misma poniéndome, en la medida de lo posible, en la piel de estos alumnos me demuestra que no lo era tanto.
LUCÍA DOMENECH